La campaña contra violencia fútbol base fue presentada el 2 de noviembre por la Generalitat y la Federación de Fútbol de la Comunidad Valenciana para prevenir agresiones e insultos dentro y fuera de los terrenos de juego, con la implicación de siete clubes de la Comunidad Valenciana y sus capitanes.
La iniciativa, denominada «Fora de joc. Ja n’hi ha prou», se dirige al fútbol practicado por menores y busca reforzar el respeto y la convivencia tanto entre los jugadores como en las gradas. La acción plantea que las conductas violentas, físicas o verbales, no deben formar parte de las competiciones de niños, niñas y adolescentes.
En la presentación participaron el vicepresidente segundo y conseller de Presidencia, José Díez; el presidente de la Federación de Fútbol de la Comunidad Valenciana, Salva Gomar; y el director general de Deporte, Luis Cervera. También asistieron representantes de los equipos que se han sumado a la campaña.
La campaña contra violencia fútbol base cuenta con la participación directa de los capitanes de Valencia CF, Villarreal CF, Levante UD, Elche CF, CD Castellón, CD Eldense y Hércules CF. Los futbolistas que colaboran son José Luis Gayà, Gerard Moreno, Roger Brugué, Pedro Bigas, Alberto Jiménez, Jesús Clemente y Carlos Abad.
La presencia de estos jugadores pretende acercar el mensaje a los aficionados más jóvenes, en una comunidad con una amplia implantación del fútbol formativo y miles de menores que entrenan y compiten cada semana. Para Valencia y el conjunto de la Comunidad Valenciana, la iniciativa sitúa el comportamiento de familias, clubes, deportistas y público como un elemento vinculado a la formación de los jugadores.
La campaña se integra en el trabajo desarrollado por la Dirección General de Deporte y la Federación de Fútbol de la Comunidad Valenciana mediante reuniones técnicas y jurídicas, así como jornadas y congresos. Entre estas actuaciones figura el I Congreso de la Comunidad Valenciana contra la Violencia en el Deporte «Ja n’hi ha prou», celebrado en abril en Elche para abordar este problema desde las instituciones, las entidades deportivas y la sociedad civil.
El lema de la acción utiliza la expresión futbolística «fuera de juego» para trasladar que los comportamientos violentos no tienen cabida ni en el campo ni entre el público. La campaña contra violencia fútbol base pone el foco en proteger a los menores y preservar la dimensión educativa de este deporte, más allá de los marcadores, clasificaciones y títulos.
Díez señaló que el fútbol desde las categorías inferiores puede servir para transmitir convivencia y respeto mutuo. «La práctica de cualquier deporte hay que entenderla como una escuela de vida», afirmó, y añadió que permite aprender valores como el respeto, el esfuerzo y el trabajo en equipo.
El vicepresidente también defendió que la competición debe vivirse sin menospreciar al rival ni convertir la rivalidad deportiva en un enfrentamiento personal. «Los insultos, las amenazas, las agresiones y cualquier forma de violencia no hacen más intenso un partido», manifestó.


