Las obras del Mercat de Russafa han alcanzado una nueva fase con la colocación de los nuevos equipos de aire acondicionado en la cubierta del mercado, una operación que ha requerido el uso de grúas de gran tonelaje para elevar las unidades hasta la parte superior del edificio. La reforma, impulsada por el Ayuntamiento de Valencia, cuenta con una inversión de 1,6 millones de euros y afecta a la totalidad de los sistemas de climatización, ventilación e iluminación del recinto.
La renovación de la climatización es el eje central de la intervención. Los ocho equipos de aire acondicionado anteriores, con un elevado grado de antigüedad y crecientes dificultades de mantenimiento, serán reemplazados por nuevas unidades de frío y calor. La instalación, ejecutada desde las cubiertas mediante maquinaria pesada, supone uno de los trabajos más visibles de las obras en marcha.
Además del aire acondicionado, el proyecto contempla la modernización de los sistemas de ventilación, alumbrado y protección contra incendios. También se actuará sobre la impermeabilización de la cubierta, la mejora de las carpinterías y la sustitución de las siete puertas automáticas de acceso al mercado. Están previstas igualmente intervenciones en acabados y revestimientos de distintas zonas del recinto, incluida la vitrificación del pavimento.





Las obras del Mercat de Russafa se han planificado para no interrumpir la actividad comercial del recinto. Desde el 22 de junio de 2026, y mientras duren los trabajos, el mercado abre de lunes a viernes de 7:30 a 14:00 horas, y los sábados de 7:30 a 15:00 horas.
Esta planificación busca minimizar el impacto sobre los comerciantes y trabajadores del mercado, uno de los más emblemáticos del barrio de Ruzafa, y sobre los vecinos que acuden a él habitualmente en verano.
Las obras del Mercat de Russafa se enmarcan en la política de la Delegación de Comercio y Mercados del Ayuntamiento de Valencia para modernizar la red de mercados municipales. El objetivo es mejorar las condiciones térmicas, de ventilación e iluminación de estos espacios y reducir su consumo energético, en línea con los criterios de eficiencia que marcan las normativas europeas y los planes locales de sostenibilidad. Para los comerciantes del Mercat de Russafa, la renovación supone el fin de años de climatización deficiente durante los meses de verano y la perspectiva de unas instalaciones mejor acondicionadas para el trabajo diario una vez concluyan los trabajos.
